
De Guillermina Calles
Gerente de Programas de Mediación Familiar
Centro de Resolución de Conflictos NVMS
Agradezco a NVMS la oportunidad de poder dirigirme a la comunidad latina y compartirles mis experiencias y apreciaciones del mundo de la mediación.
Generalmente las personas acuden al proceso de mediación después de haber intentado, por un tiempo largo, resolver un conflicto directamente con la otra persona. Pero en un momento llegan a un estancamiento y no logran seguir avanzando en solucionar el conflicto dado que la comunicación entre ellos se quiebra.
La mejor forma de ejemplificar el impacto de una mediación es contarles un caso que tuvimos a principio de este año. Las partes eran una pareja joven que llevaban pocos años de casados, pero después de mucho intentar, uno de ellos decidió separarse. Cuando llegaron a nuestras oficinas, vinieron cada uno por su lado, no se saludaron ni miraron, y cada uno se sentó en lugares opuestos de la sala de espera. Luego pasaron a la sala de mediación y estuvieron ahí casi dos horas. Cuando termino la sesión y salieron de la sala, los volví a ver, pero en esta oportunidad salieron juntos, conversando, bajando las escaleras mientras que charlaban. Después, la mediadora me comentó que la sesión había sido catártica para ambos y que se pedían disculpas el uno al otro por cómo se habían dado las cosas.
El objetivo inicial de la mediación es facilitar la conversación para que las partes puedan llegar a un acuerdo mutuo para resolver el conflicto. Pero el valor de esa mediación es el restablecimiento de la comunicación entre las partes, y por lo tanto la recuperación de esa relación, que puede ser entre esposos, vecinos, o compañeros de trabajo, que les va a beneficiar a ellos y a todas las personas involucradas en tener un entorno más ameno.
El proceso de mediación es una herramienta que queremos hacer accesible para la comunidad latina, entonces aprovecho esta ocasión para convocar a aquellas personas que estén interesados en ser mediadores que se comuniquen conmigo al 703-865-7263 o gcalles@nvms.us.
English version:
By Guillermina Calles
Manager of Family Mediation Programs, NVMS Conflict Resolution Center
I’m grateful to NVMS for the opportunity to address the Latin community and share my experiences and insights about mediation.
People often turn to mediation after exhausting other options to resolve a conflict directly. However, they may reach an impasse where communication breaks down, hindering progress.
A powerful example of mediation’s impact is a case we handled earlier this year. The parties were a young couple who had been married for several years but were facing separation. When they arrived at our offices, they were distant and uncooperative, sitting apart in the waiting room.
During the mediation session, which lasted nearly two hours, a remarkable transformation occurred. When they left, they were walking together, talking and laughing. The mediator informed me that the session had been cathartic for both parties, leading to apologies and a renewed sense of understanding.
While the primary goal of mediation is to facilitate communication and reach a mutual agreement, its true value lies in restoring relationships. This can be especially significant for couples, neighbors, or coworkers, benefiting not only them but also everyone involved in creating a more harmonious environment.
We aim to make mediation accessible to the Latin community. Therefore, I encourage those interested in becoming mediators to contact me at 703-865-7263 or gcalles@nvms.us.
